Obra de teatro para dos mujeres y un hombre parte 1

Este es un texto del dramaturgo José Ruíz Mercado, es una obra corta de aproximadamente 50 minutos de duración, no requiere de mucha escenografía.
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Obra de teatro para dos mujeres y un hombre

La lámpara


Propuesta de escenografía: Una lámpara de pie al centro. Puertas con iluminación difusa de tal forma que al abrirlas salga la luz dirigida de ahí, con spots colocados de manera tal, que pueda iluminar el escenario paracialmente y no se vea lo existente tras las mismas. Se propone romper con cualquier semejanza a una sala






Personajes:
Mario: un oficinista cualquiera
Dolores: viste ropa negra y una mascada roja
Blanca: vestida de blanco, una mascada roja. Luce elegante sin proponérselo

Escenario oscuro, sonido de calle. automóviles en marcha, claxons, algunos autos paran, otros marchan. portezuela de auto se abre. se cierra, alguien camina aprisa entre los autos. silencio breve. Música de supermercado. voz anuncia una mercancía en oferta, cajas registradoras. alguien camina con prisa, vuelve el sonido de calle.

Mario abre una de las puertas, una luz ilumina el escenario desde la calle. Mario trae una bolsa. Observa desde el umbral. Es de noche. Entra a la habitación. Abre una de las puertas del fondo, entra una luz ámbar que ilumina la lámpara del centro

MARIO: Lola, ya vine
(regresa a donde la lámpara, la enciende. Deja la bolsa a un lado. Camina hacia la puerta de la calle y la cierra. va hacia otra de las puertas, la abre, risas de niños, el sonríe, voz de los niños "buenas noches, papá, ya nos vamos a dormir" él afirma con la cabeza. Cierra despacio, va a caminar hacia la lámpara cuando otra puerta se abre, La luz refleja armonía con los colores de la lámpara. es su esposa)
DOLORES: ¡ah! ya estás aquí.
MARIO: pensé que no estabas
DOLORES: ¿deseabas que no estuviese?
MARIO: Como te hablé y no contestaste
DOLORES: entonces dijiste "ojalá y no este"
MARIO: como llegué hoy más temprano
DOLORES: ¡Felicidades Mario! ¿y qué dijiste? no está esa vieja quejumbrosa. Podré fumar a la luz de la lámpara sin ser molestado. No escucharé a la entrañable Lola, pero te equivocaste, aquí estoy.
MARIO: Por favor
DOLORES: niégalo
MARIO: al llegar me asomé a la cocina y...
DOLORES: deseabas verme ahí. claro, tan solo piensas en mí como tu esclava.
MARIO: nunca he pensado eso.
DOLORES: ahora lo piensas
MARIO: ¿Por qué no vienes y nos sentamos los dos a la luz de la lámpara?
DOLORES ¿Y a quién más pensabas invitar?
MARIO: vamos Lola. Esta noche la luz de la lámpara marcará un tiempo a lo infinito.
DOLORES: como si no tuviera otra cosa. Sentarme a la luz de la lámpara. Si no me quieres, dime ¿para qué? ¿para contemplarte?
MARIO: para contemplarnos Lola
DOLORES: tengo muchas ocupaciones, cuidar a los niños, darles de comer, no tengo tiempo ni para mí. Pra contemplarte.
MARIO: los niños se cuidan solos
DOLORES. eso crees tú.
MARIO: Conozco a los niños
DOLORES: No estás con ellos. Por eso lo dices
MARIO: Ellos son felices jugando
DOLORES: dejando todo tirado. Siempre tengo que andar detrás de ellos. Todo el día recoge y recoge el desorden de ellos
MARIO: son niños
DOLORES: Lo dices porque no estás al pendiente de lo que ocupan. Siempre lo hago yo sola. El día no me alcanza. No puedo tener mi casa en orden.
MARIO: Entonces, no son los niños.
DOLORES: son ellos. Y tú, Dejaste esa bolsa en el piso
MARIO: Ah, es verdad. Antes de llegar pasé por... (recoge la bolsa del piso)
DOLORES: los niños requieren de atención. Yo soy la única en dársela.
MARIO: vamos Lola, ellos se saben cuidar. No se ocupa ni se necesita estar encima de ellos. Necesitan crear su propia libertad. 
DOLORES: ahora resulta que soy yo la culpable. Soy madre, Mario. Tú eres hombre y no sabes del cuidado de una madre.
MARIO: Desgraciadamente no sé cómo se siente físicamente ser madre, pero sé cómo se siente emocionalmente ser padre.
DOLORES: Lo que pasa es que somos diferentes. No me entiendes. Somos tan diferentes.
MARIO: Eso es lo bueno. Imagínate. Ambos con los mismos gustos. Las idénticas necesidades ¿complemento de qué seríamos el uno para el otro? piénsalo. Posiblemente se entienda mejor así. 
DOLORES: No te entiendo, quisiera entenderte, pero no...
MARIO: quizá fuera mejor que intentaras saber de ti
DOLORES: ¿De mí? ojalá pudiera. Aquí nadie me entiende. Ni tus hijos. Menos tú.
MARIO: cada quien ama como puede
DOLORES: quisiera estar sola
MARIO: si así lo deseas
DOLORES: ¿a dónde vas?
MARIO: a guardar esto
DOLORES: ¿ya te vieron los niños?
MARIO: si
DOLORES: ¿ya te vieron?
MARIO: sí
DOLORES: no nos entendemos. Somos tan diferentes.
MARIO: Vamos, Lola ¿piensas acaso en alguien idéntico a ti? sería aburrido
DOLORES: quizá tengas razón
MARIO: hoy debe ser un gran día
DOLORES: es igual a otros
MARIO: hagámoslo diferente
DOLORES: si tú o dices
MARIO: voy por una silla
DOLORES: los muebles aún no los ha terminado de arreglar el tapicero
MARIO: ¿qué importan ahora los muebles si lo más importante lo tenemos? tú y yo a la luz de la lámpara
DOLORES; lo bueno es que aún tenemos una lámpara. El resto de la luz no nos funciona
MARIO: Pero por eso no se acabará el mundo
DOLORES: ¿y los niños?
MARIO: tampoco ellos, ahora juegan
DOLORES; ¡es la hora de dormir!
MARIO: ¿se los has preguntado?
DOLORES: Claro que no, soy su madre y sé que duermen. Hace rato estaban cansados. De seguro están dormidos
MARIO: te mostraré lo contrario (Mario abre la puerta de la recámara de los niños) Shh, no los interrumpas (la luz sale de la habitación. risas de ellos, alegres, frescas, joviales. Dolores se da la vuelta, sale de al puerta por donde anteriormente entró. se ve la luz de esa pieza. Mario cierra la puerta de la recámara. Va hacia la lámpara. Dolores entra de nuevo con una silla)
DOLORES: Bueno, ahora no sé cuál excentricidad vas a querer. ¿gustas que cierre la puerta? entra luz por ella y tu manía por lo oscuro pudiera afearte la escena ¿Gustas que cierre la puerta?
MARIO: No estaría mal
DOLORES: Para complacerte. Bien. Me siento junto a la lámpara. A mí me gusta la luz. Soy como esos pequeños animalitos a los cuales les encanta darse vueltas alrededor de los focos.
MARIO: ¿Solo trajiste una silla?
DOLORES: Tú dijiste "trae una silla"
MARIO: yo dije "voy por ella"
DOLORES: pero dijiste "voy por una silla". Además, antes dijiste "nos sentamos los dos a la luz de la lámpara". Eres un completo absurdo. ¿en cuál querías sentarte si en ese momento no había silla? ¿los grandes enamorados en una sola, a la luz de la lampara? de una lámpara, la cual no alumbra lo suficiente. Por lo menos , no para mí. ¿No era esa tu intención? pero no te quedes ahí parado, sin hablar. Tú hablas tanto. Ahora no te rías. Te estás riendo de mí. Claro, tan solo para eso te gusto. En ocasiones pienso si hubiera sido preferible jamás haberme casado y compartir mi habitación con una compañera. Por lo menos así no hubiera tenido dos hijos, los cuales me absorben todo el tiempo. Además, no puedo traer dos sillas al mismo tiempo. Quizá tu sí. Para eso eres hombre. De veras, piensas de mí como tu sirvienta. No tienes ninguna consideración para conmigo.
MARIO: la luz de la lámpara te da una presencia especial. Luces bella ¿sabes?
DOLORES: No, no sé.
MARIO: además, esa mascada roja, ese vestido negro.
DOLORES: Si quieres me los quito
MARIO: Te ves esplendorosa. ese rojo te sienta bien.
DOLORES: gracias
MARIO: No es ironía. es la verdad.
DOLORES: Para exaltar tu vouyerismo puede deshacerme del vestido y solo quedarme con la mascada.
MARIO: gracias. prefiero imaginarme lo oculto ante esos colores de huelga. (Mario saca una cajetilla de cigarros. con elegancia le ofrece uno)
DOLOROES: ¿Cuántos has fumando en el día?
MARIO tienes un repertorio fantástico (Dolores acepta el cigarro, se lo prende, saca otro para el. Lo enciende. Se retira hacia una de las piezas y regresa con un cenicero de pie. Lo coloca a un lado de ella)
DOLORRES: Los vecinos de al lado compraron un carro. Ahora la señora González ya podrá ir al mercado.
MARIO:¿vendieron el que tenían?
DOLORES: claro que no. Ese va a ser par ella. Su marido sí le tiene consideración
MARIO:¿de qué color es?

La segunda parte de la obra está aquí
OBRA DE TEATRO PARA DOS MUJERES Y UN HOMBRE PARTE 2

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