Yo también #Soy132

No soy estudiante formal de alguna escuela, soy estudiante de la vida y por eso también #Soy132, a pesar de tener 34 años y 2 hijos. Yo también me expreso, protesto y quiero que los medios de comunicación sean imparciales, que informen con un alto sentido ético, que su trabajo parta de la necesidad de denunciar los acontecimientos que afectan a la sociedad y de compartir aquellos hechos que la benefician. Yo también estoy indignada y harta de que nos vean como una masa maleable a sus intereses.

Ser parte de este movimiento es dejar de ser un ladrillo más en la pared, es poner rostro y nombre a los reclamos, a la indignación de un pueblo vilipendiado; es gritar la verdad que los medios y los poderosos intentan callar. 

No somos apáticos a la política, la hemos despreciado porque los valores de nuestro pueblo nunca han coincidido con los intereses de los gobernantes, pero todo tiene un límite y la burla que nos quieren hacer es ya intolerable. 

Ese absurdo juego que hace la televisión, tratando de imponer a un candidato que sólo ha demostrado su indiferencia a los problemas de la sociedad a través de sus represiones y corrupciones, es indignante. ¿Nos creen pendejos? es la pregunta que escucho en la calle, quizá muchos desinformados puedan votar sólo por la imagen que muestra la televisión, pero una gran parte de la población está despierta desde hace mucho tiempo, sólo que no teníamos la oportunidad de expresarnos, de reunirnos, de unirnos.

Las redes sociales nos muestran que somos más los que queremos un gobierno mejor, que somos más los que pedimos educación y no entretenimiento barato, trabajo digno y no limosnas. 


El poder está en el pueblo, ya se ha demostrado antes. Ahora es tiempo de unión, de lucha, de fe y de esperanza. Ahora es tiempo de informar a los que no tienen acceso, ahora es tiempo de transformación, de hacer poesía, de escribir, de actuar, de hacer historia.

Me siento orgullosa de ser parte de este movimiento, de salir a la calle, de expresarme, de votar el 1 de julio, de cuidar las casillas y de ver a tantos jóvenes y adultos sembrando la esperanza de un futuro mejor.

La semilla está plantada, la cuidaremos, no morirá, la primavera llegó.




Recibe las nuevas obras en tu correo